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El Médico y las Obras Sociales.

El caso de un hombre que sufrió un infarto agudo del miocardio

El actor en el proceso – luego continuado por sus herederos en razón del fallecimiento de aquél – realizó una consulta por un fuerte dolor en el pecho, a través de su Obra Social, en un Sanatorio del Gran Buenos Aires, el 25 de febrero de 2.003. Allí fue atendido por un cardiólogo, quien, diligentemente, dispuso la urgente realización de un estudio de Cámara Gamma, que se llevo a cabo al día siguiente.

Como el resultado de tal análisis arrojó resultados anormales, el cardiólogo ordenó la internación del paciente para la realización de estudios de mayor complejidad, los que pudieron llevarse a cabo en el establecimiento asistencial debido a las limitaciones de la cobertura contratada con ese centro por la Obra Social demandada.

Esta entidad derivó al enfermo a otro sanatorio, sito en la Capital Federal, en el que la práctica médica ordenada solo pudo concretarse el 5 de Marzo. Luego de realizada, el galeno – sobre el que los camaristas se formulan las preguntas citadas en el sumario del fallo – autorizó al enfermo a retirarse a su domicilio. Al día siguiente, debió ser internado en otro sanatorio con un infarto agudo del miocardio.

El paciente demandó al médico que realizó el estudio, al sanatorio donde se llevó a cabo y a la Obra Social, atribuyéndole al primero un obrar erróneo al no haber tomado ninguna medida de prevención, como por ejemplo dejarlo internado, privándole de la chance de evitar el infarto. (Ver Art. 13 – Perdida de chance)

Condenas y absoluciones.

La demanda fue rechazada en primera instancia, pero la Cámara revoco el pronunciamiento condenando a la Obra Social y al Sanatorio al pago de una indemnización de $ 45.000. Con respecto a la primera, dijo el tribunal que debía responder porque su deficiente organización había demorado inexplicablemente la realización del estudio, cuya oportuna ejecución podría haber evitado el agravamiento del cuadro. Y en cuanto al Sanatorio, la condena se fundó en haber admitido la orden de ejecución de la práctica en cuestión, pese a no contar con la infraestructura adecuada para ella.

Respecto del médico demandado, en cambio, al tratar el cuestionamiento formulado contra el mismo – haber permitido el retiro del paciente del centro asistencial, luego de realizado el estudio – rechazó la acción entablada en su contra. Resolvió de tal modo por entender que su labor en la ejecución de la práctica había sido la adecuada y, además, por no haber hallado relación de causalidad entre ella y el desencadenamiento del infarto.

Y a ello debe agregarse que, si bien todos coincidimos que entre médico y paciente se establece un vínculo contractual, lo cierto es que, en el actual estado de la medicina en la Argentina, también existe entre ambos un sinnúmero de contratos entre distintos prestadores que generan trabas y dificultades, entorpeciendo la labor galénica quitándole así médico “libertad de acción”, tal como sostuvo el Cuerpo Médico Forense en el fallo que comentamos.

*Titular del Estudio Alvarellos & Asociados-Abogados. Su dirección de e-mail es:
estudio@alvarellosasoc.com.ar.
Artículo publicado en Revista Todo Riesgo (Esp. Seguros).

El Fallo:

Se pregunta el magistrado: ¿Debo reconocer mala praxis en un especialista en hemodinámica que realizó un trabajo correctamente, pero que no asumió un papel activo en materia de prevención disponiendo medidas originariamente ordenadas por el médico cardiólogo, pero que no le habían sido trasmitidas a través de los dilatados pasos que implemento defectuosamente la Obra Social que amparaba al actor?; ¿Debía el especialista ordenar la inmediata internación del paciente en la unidad coronaria de un centro hospitalario público?. Y se responde: “Ningún perito me dio la respuesta afirmativa a estos interrogantes. El Cuerpo Médico Forense considera lo siguiente: hubiera sido mas prudente dejado internado para efectuar la angioplástia cuanto antes, pero esto depende de los convenios de la prestadora y los médicos no tienen, generalmente, libertad de acción”.

Cámara Nacional Civil y Comercial Federal, Sala I, 19 de Abril de 2.005, D’U., A. C/ Obra Social de Conductores de Transporte de Colectivos de Pasajeros.

Las tensiones de la profesión médica.

El médico de hoy vive en un mundo cambiante donde sus opiniones ya no son incuestionables. El paciente ha adquirido mas poder, al grado de que en muchos países, entre ellos Argentina, tiene el derecho de recibir información sobre las opciones existentes y sus posibles consecuencias antes de dar su consentimiento a una determinada terapia. Tanto han cambiado las relaciones que el médico es considerado como un simple técnico de la salud y el paciente ya es solo un cliente.

Además, los cambios sociales, que se suceden vertiginosamente, han llevado a que ahora haya un buen numero de doctoras, a las que suele atribuirse una mayor disposición a escuchar, lo que al parecer contribuye a que el mundo de la medicina se humanice.

La mayoría de los pacientes agradece contar con un médico que comprenda sus sentimientos y tensiones. Pero cabría preguntarse ¿cuántos de ellos comprenden los sentimientos y tensiones de su médico?. Tal entendimiento mejoraría sin duda las relaciones entre facultativo y enfermo, objetivo al que aspiran estos artículos.

Nadie suele acudir a la consulta para escuchar los problemas de los facultativos, sino para remediar sus propias necesidades. De ahí que pocas personas entiendan la sobrecarga emocional que este afronta al dar, a veces, una mala noticia de un mal incurable a un paciente y recibir minutos después al paciente siguiente con una sonrisa. Es tan extenuante tratar con gente dominada por la ansiedad y el miedo, que algunos médicos manifiestan un tipo de agotamiento denominado desgaste por empatía. A eso se llama verdaderamente cargar tensiones.

¿Cuáles son los efectos de esta tensión?. No solo cometer errores que motiven demandas de mala praxis, sino que además, esta tensión puede afectar las raíces de nuestra sociedad: la familia, donde se puede trasladar el mismo distanciamiento emocional que se mantiene en una consulta. Por otro lado, si se destaca por la empatía al ayudar al enfermo a afrontar sus sentimientos, pudiera excederse y quedar agotado emocionalmente. He aquí el eterno dilema de su profesión.

En este mundo de cambios vertiginosos, el médico está sometido cada vez a mas tensiones, por lo que es loable su disposición a sacrificarse por los enfermos.

Y ........... he aquí nuestro reconocimiento y unas sinceras ¡Gracias¡

Artículo “Los Retos del Médico de hoy” - Extractado de Despertad – 22/1/05

Contribuido por un farmacéutico:

En la Facultad de medicina, un distinguido profesor acostumbraba hacer anotaciones en los trabajos de los alumnos. Un día un estudiante se le acercó al terminar las clases con un trabajo que el profesor le había devuelto.

- Profesor – le dijo -, no entiendo este comentario que escribió usted en mi trabajo.

El profesor tomó el trabajo y, después de descifrar la anotación, le contestó avergonzado:

- Dice que debes escribir con letra mas legible.

E.- Fuentes: TRANSFUSIONES DE SANGRE:

Fuentes de Algunos de los Artículos publicados por los Testigos de Jehová en apoyo a la profesión medica.

(Véanse también Asociación Americana de Hospitales; Asociación Médica Americana; Expansores del volumen del plasma; Sangre; Sustitutivos de la sangre)

administrada con engaños: bq 31-2

almacenar sangre durante una intervención quirúrgica: g82 8/11 25-6; w78 1/11 30; g72 22/6 29-30

alternativas: rs 347-8; g85 22/11 11; g82 8/11 26; g78 22/10 29; bq 49-58; g74 22/9 17-22; g73 8/9 15; g69 8/12 17-23; g60 22/3 30; g60 22/11 11; g57 22/1 16; g57 22/5 12; g57 22/12 12; g56 8/12 19; w53 611; g53 8/3 20; g52 8/1 28; g51 22/7 13-14; g50 8/11 12-13

factor Rh y prevención de enfermedades: w78 1/11 31; w75 159-60; g68 8/1 30; g68 22/10 16; g65 22/7 18-19; g57 22/1 16

factor Rh y tratamiento de enfermedades: g76 8/2 30; g72 8/3 31; g71 22/2 13, 15; g69 8/12 22-3; g68 22/6 23; g68 22/10 16; g68 8/12 3-4; g65 22/7 19; g58 22/3 20
hipotermia: g79 22/7 30

médicos las recomiendan: rs 347-8; bq 56-7; g74 22/6 30; g74 22/9 18-19, 21; g74 22/11 30; g73 8/9 15; g69 8/12 18-19; g68 8/1 10; g67 22/8 24-6; w64 52; w62 181-2; g62 22/6 8; bd 44-7; g61 22/2 8; g60 22/11 11; g57 22/5 12; g56 8/12 19; g53 8/3 20; g51 22/7 13-15; g50 8/11 12-13

terapia con oxígeno hiperbárico para pacientes con gran pérdida de sangre: g79 22/9 12-15; w75 112

terapia de dilución para disminuir la necesidad de: g85 8/2 21

biografía de un cirujano, “Lo que aprendí acerca de la sangre”: g79 22/9 4-7

campaña con el folleto Sangre: g79 22/2 16-23

cantidad de sangre transfundida anualmente: bq 38

cantidad de sangre transfundida en E.U.A.: g85 22/1 29

carta respecto a: g84 8/11 28

cirugía sin sangre: w85 15/6 19; w85 15/10 21; rs 348; g84 22/3 12-15; g83 22/6 29; g82 8/11 25; g79 22/2 16-23; g79 8/7 15; yb77 134-5; bq 27; g77 22/6 29; g77 8/11 30; g75 22/12 27; g74 22/3 29; g74 22/8 17-19, 21-2; g74 22/9 17-22; g73 22/4 29-30; g73 22/8 24; g73 8/9 15; g72 8/2 6-7; g72 22/8 30; g72 8/9 29; g72 8/11 29; g72 22/11 30; g71 8/1 29-30; g71 8/7 14; g71 8/8 29; w70 316-18; yb70 156-7, 196-7, 249; g70 22/3 24-6; g70 8/9 29; g70 8/12 9-10; yb69 83-4, 213; g69 8/12 18-23; g68 22/6 24; yb67 162, 184-5, 223-4, 238; g67 8/2 24-6; g67 22/3 25-6; g67 22/8 17-19, 25-6; g66 22/7 15-16; g65 8/8 30; g65 8/11 8-13; g65 8/12 30; w64 52, 376; bd 40-3

Cirugía a corazón abierto: w79 1/2 28; yb79 159; g78 8/4 29; bq 56-7; g77 22/3 16-20; g77 22/11 29; g76 22/3 31; g75 22/12 27

Cirugía a corazón abierto para niños: rs 348; g84 8/9 31

Cirugía cardiaca: w85 15/10 21; rs 348; g85 8/2 21; g84 22/6 29; g82 8/11 26; g80 22/9 30; yb79 159; g79 22/2 18; g79 22/7 30; g78 8/4 29; bq 56-7; g77 22/11 29

Cirugía de cadera: g81 8/1 20; g78 8/4 30

Cirugía ordinaria: bq 57

Cirugía urológica: bq 57-8

Colon ulcerado: g81 8/1 19

comentario de un científico acerca de por qué rehusó una transfusión: g85 8/12 29-30

comentarios de la revista médica italiana, Tempo Medico: g83 22/6 22

hospital precursor en la práctica de cirugía sin transfusiones de sangre: g75 22/2 30
Japón: g79 8/2 29

neurocirugía: w79 1/2 29-30; bq 57

niños: rs 348

no es necesario un índice normal de glóbulos sanguíneos: g84 8/1 29

operación de Whipple: g79 22/2 19

úlcera sangrante: g81 8/1 18-19

Unión Soviética: g79 22/7 30

cirujanos que operan sin sangre: bq 56-8; g77 22/5 4-5; g77 22/6 29
Baker, C. B. (Canadá): yb79 159
Buresta, Cesare (Italia): g83 22/6 22
Cooley, Denton A. (Estados Unidos): g83 22/6 22; g82 8/11 26; w79 1/2 28; yb79 159; bq 56; g77 22/11 29
Dunphy, J. E. (Estados Unidos): w79 1/2 28-9
Hutchins, Herk (Estados Unidos): g81 8/1 17-19
Kay, Jerome H. (Estados Unidos): bq 56
Lapin, Ron (Estados Unidos): g81 8/1 19-20; g80 22/8 30
Nelson, Carl L. (Estados Unidos): g81 8/1 20
Posnikoff, J. (Estados Unidos): bq 57
Roen, Philip R. (Estados Unidos): bq 57-8

consideración: w79 1/2 28-30; g79 22/2 16-23; g79 22/9 3-7; g74 22/8 17-22

coste: g73 22/12 28; g64 22/5 30

definición: ms53 372-3

donantes de sangre: g80 22/12 28; w75 678; g75 22/3 31; g74 8/6 30-1; g74 22/12 29; g72 8/2 8; g72 22/5 30; g72 8/8 23; g72 22/10 26; g71 8/5 29; g71 22/6 29-30; g70 22/9 31; g70 8/12 31; g68 22/4 30; li 336-7; g65 22/5 30; g64 22/5 30; bd 30-2, 34-6

campañas para donar sangre: g50 8/11 3-4, 11-12

homosexuales: g83 22/11 29

India: g77 22/6 29

monopolio de la mafia en Nápoles (Italia): g80 8/10 29

pagados: bq 45

doping con sangre (volver a inyectarse la sangre para aumentar la resistencia en los deportes): g85 8/5 30; g78 8/2 30; g77 8/7 8; g74 8/10 30

efecto en el sistema inmunológico del cuerpo: g85 8/3 29

efecto en la capacidad de la sangre de transportar oxígeno: bq 53

en caso de radiación: g52 22/5 10

errores al administrarlas:

indemnización por negligencia médica: g79 8/4 29

experiencias:

biografía de un cirujano “Lo que aprendí acerca de la sangre”: g79 22/9 4-7

en el ministerio del campo: yb70 268-9; yb69 203-4; w68 604-5; yb68 87; yb67 76-7, 184-5; yb66 71-2; yb65 137-8

falsedades en los periódicos: yb79 154-5

mantienen integridad hasta la muerte: w82 15/12 29; yb75 223-4; g73 8/1 17-18; w72 51-2; yb71 131; g59 22/6 20-1; w54 761

patólogo Testigo presenta un discurso ante el Consejo Superior de Investigaciones Científicas de Madrid: g85 22/1 27

resistir: g84 8/8 18

tarjeta de Aviso al Personal Médico: w84 1/12 25-6

Testigo entrevistado sobre las transfusiones de sangre en la Universidad McMaster de Ontario: g76 8/6 15

Testigo mantiene su posición a pesar de la presión ejercida por un juez del Tribunal Supremo del Estado: w85 15/4 14-15

factor Rh y enfermedad:

casos: g60 22/1 12-14; g58 22/3 20; g57 22/1 16; g53 22/7 27; g52 22/4 26-8

causa: g65 22/7 17, 19; bd 25-6

causas judiciales: g71 22/2 12-16; g69 8/12 22-3; g61 22/1 12-15; g59 22/6 21-2

consideración: g65 22/7 17-19; bd 25-6; g61 22/1 12-14

peligros de las transfusiones para cambiar toda la sangre: g69 8/12 22-3; g68 22/6 23; g68 8/12 4; g61 22/1 12-15

prevención: w78 1/11 31; w75 159-60; g68 8/1 30; g68 22/10 16; g65 22/7 18-19; g57 22/1 16

tratamiento: g76 8/2 30; g72 8/3 31; g71 22/2 13, 15; g69 8/12 22-3; g68 22/6 23; g68 22/10 16; g68 8/12 3-4; g65 22/7 19; g58 22/3 20

ganancias derivadas de la venta de sangre: g80 22/12 28; g74 22/4 31; g64 22/5 30

Gran Bretaña:

SIDA: w85 15/6 29-30; g85 8/11 25

historia: yb75 223; g74 8/7 19; bf 111; w68 329; w67 123; li 334-6; g58 22/3 22; g50 8/11 5-8

innecesarias: g85 22/1 29; bq 38-9; g76 8/10 29; g74 22/8 20; g74 22/9 19-21; g71 8/4 30

intentos de obligar a aceptar una transfusión en secreto: w85 15/4 14-15

máquinas para diálisis: w78 1/11 30-1; g74 22/11 30

médicos advierten contra el administrarlas excesivamente: g61 22/2 8; g59 8/12 18; g57 8/10 4; g57 22/11 28; g56 22/11 11; g52 22/11 17-19

médicos pasan por alto los derechos de los pacientes: w84 1/2 30; g82 8/11 29-30; g77 22/5 7-9; w76 300; g74 8/7 20-1; g73 8/3 29-30; g72 8/2 7-8; g68 8/1 8-9, 11-12; g68 22/6 23-4; w67 330; g67 22/8 3-4, 16-17, 19

muertes como resultado de: g81 8/8 30-1; g77 8/6 30

abortos: g78 8/7 30

Estados Unidos: g85 22/1 29; g81 22/2 30; g79 22/9 3-4; g78 22/4 30; bq 42

Grecia: g76 8/6 31

índice de mortalidad: w75 678; g74 22/8 18; g73 8/8 30; g72 8/2 6; g72 22/5 30; g72 22/10 27; g71 8/7 13; g71 22/12 18; g70 22/12 27; w68 337-8; g68 8/1 10; g68 22/10 15; g67 22/8 3, 7-8, 20; g66 8/6 29; g62 8/11 30

transfusiones masivas de sangre en el transcurso de cortos períodos: g82 8/2 29
Turquía: g80 22/2 31

peligros: rs 348; g80 22/4 30; g79 22/5 29; bq 40-9; w76 648; gh 178; g76 8/7 13; g76 8/10 29; g75 22/5 29; g75 8/6 31; g75 22/12 27; g74 22/6 30; g74 22/8 30; g74 22/9 17, 19, 21; g73 8/1 19-20, 30; g73 22/5 13; g73 8/9 15; g73 22/12 28; g72 8/2 6; g72 22/10 28; g71 22/3 5; g71 8/4 30; g71 8/6 29; g71 22/10 30; w68 337-8; g68 8/1 8-11; g68 22/2 30; g68 22/6 23; g68 8/9 29; g67 8/7 30; g67 22/7 31; g67 22/8 3; g65 8/11 12; g64 22/4 14; g64 8/8 23-5; bd 17-34; g61 22/1 12-15; g61 8/8 16; g60 8/8 30; g60 8/10 8; g60 22/10 9; g60 22/11 11; g60 8/12 31; g59 8/12 17-18; g57 8/3 18; g56 22/10 14; g55 22/4 19; g54 22/2 12; w53 611; g53 22/4 14-15; g53 8/7 26-7; g52 22/11 17-19; g51 22/7 16-17

aire en la corriente sanguínea: g67 22/8 21; w62 179; bd 23

cáncer de hígado: g79 22/6 18

casos de hepatitis no informados: g76 22/4 31

citomegalovirus: bq 47

comentario de un científico en cuanto a por qué rehusó una transfusión: g85 8/12 29-30

congelar el suero no es una protección: w75 678

contaminación bacteriana de la sangre: bq 48; g65 8/1 31; w62 178-9; bd 24-5

daño renal: g77 22/5 5

debilitan el sistema inmunológico: g85 8/3 29-30

defectos congénitos: g77 22/10 30-1

enfermedad de Chagas: g85 8/12 30; g80 22/3 29; g79 8/6 18; w78 15/1 7; bq 48

enfermedad del sueño africana: bq 48

enfermedades: g76 8/7 12-13; w75 172, 678; g75 8/8 29-30; g75 8/9 27, 30; g74 8/2 30; g74 22/4 31; g74 8/6 30-1; g74 8/8 29; g74 22/8 18, 20; g74 22/12 29; g73 8/8 30; g73 8/9 15; g73 8/10 31; g72 22/5 30; g72 8/8 21, 23; g71 22/3 31; g71 22/6 29-30; g71 8/7 13; g71 22/7 30-1; g71 22/8 30; g71 22/9 31; g71 22/12 18; g70 8/6 31; g70 22/9 31; g70 8/11 30; g70 8/12 31; g70 22/12 27; g69 8/3 30; g69 22/4 15; g68 22/7 30; g68 22/10 15; g68 22/11 29; w67 123; g67 8/3 22; g67 22/8 20-1; g66 22/7 31; g66 8/9 31; g65 8/7 30; g65 22/10 31; w64 52; g64 22/6 31; g64 22/12 15-16; g63 22/4 8; g63 22/10 30; w62 179; g62 22/1 30; g62 8/8 30; g62 8/9 29; g62 8/11 30; w61 475-6; bd 27-34; g61 8/2 30; g61 22/5 30; g61 22/12 28

filariasis: bq 48

frambesia: bq 48

grupo sanguíneo equivocado: bq 44; g76 22/7 30; g72 8/3 31; g66 22/3 30; g66 8/8 30; g64 8/11 29; g62 8/5 31; bd 36-9

hepatitis: w85 15/4 12; g85 22/1 29; g85 8/12 30; g84 8/7 16; g82 22/4 29; w80 15/5 29; g80 22/3 29; g80 22/6 29; g79 22/9 3; w78 15/1 7; g78 8/7 30; g78 22/10 29; bq 44-7; g77 22/5 5; g77 8/6 30; g77 22/12 28

infecciones: g82 8/2 29

infección viral del papa Juan Pablo II: w82 15/4 10

influencia en la personalidad: w62 180-1, 590

médicos testifican acerca de los peligros: g85 8/5 30; g80 22/4 30; g78 8/1 8; bq 40-8; g77 22/5 5; w76 537; g76 22/4 31; w75 678; g75 22/12 27; g74 8/7 21; g74 22/8 19; g71 8/7 14; g68 8/1 9-11; g68 22/6 23; g67 22/7 31; g67 22/8 7-8, 20-3, 26; g66 22/7 14; g65 8/1 31; g65 8/11 12; g64 22/4 14; g64 22/6 31; g64 8/8 23-5; g64 22/12 15-16; g63 22/1 29; g63 22/5 16; g63 22/6 26; g63 22/9 11-12; g63 22/11 3; w62 178-81; w61 475-6; bd 17-20, 25-7, 31-4, 36-9; g61 22/1 14-15; g61 22/2 8; g61 8/8 16; g60 8/10 8; g60 22/11 11; g59 8/2 20; g59 8/12 17-18; g57 8/11 23; g54 22/2 12; g54 8/5 24; g53 22/4 13-15; g52 22/11 18-19; g51 22/7 16-17; g50 8/11 8-14

mononucleosis: g82 8/7 30

monóxido de carbono: g75 22/3 31

paludismo: g84 8/7 31; g83 22/1 30; g79 8/3 31; w78 15/1 7; bq 47-8

reacciones: g79 22/9 4; bq 43

reacciones febriles: bq 44

reacciones hemolíticas: bq 44; g67 22/8 20; g63 22/1 29; g63 22/9 11-12; w62 178-9; w61 473; bd 21-3

reducen la aptitud natural de coagulación de la propia sangre: bq 55

sensibilización a ciertos alimentos: g76 22/7 30

SIDA: w85 15/4 12; w85 15/6 29-30; g85 8/11 25; g84 8/7 16-17; g84 22/8 29; w83 15/11 13; g83 22/7 29

sífilis: w78 15/1 7; bq 47

transfundir demasiada sangre: g63 22/9 12; w62 179; g62 8/11 30; bd 23

tumores en pacientes con cáncer: g85 8/9 29-30

perros reciben terapia más segura: g81 22/12 29

plasma sanguíneo:
cantidad de transfusiones innecesarias que se administran: g85 22/1 29

peligros: g85 22/1 29

postura de los médicos: bd 48-54

procedimientos quirúrgicos que reducen la necesidad de ellas: g82 8/11 26; bq 49-50; g74 22/9 18-19, 21-2; g73 8/9 15; g67 22/8 25; g65 8/11 8-11

programa de televisión sobre las falsedades dichas contra los Testigos y su posición en contra de las transfusiones de sangre: yb79 158-9

pruebas en cuanto a compatibilidad: g74 22/8 19

punto de vista de que los Testigos las aceptarán si otro acepta la responsabilidad: w85 15/4 12-14

punto de vista médico sobre casos de Testigos: g81 22/4 29; w80 15/5 29; w79 1/2 28-9; yb79 156-7, 159; g79 22/3 12; g79 22/7 30-1; g78 8/1 8; bq 24-8, 34-5, 56-8; g74 8/7 21; g74 22/9 19-21; g68 8/9 11; g67 22/8 4-5, 18-19; g64 8/11 24-5; g63 8/7 26; bd 40-2, 50

Baker, C. B. (Canadá): yb79 159

cirugía a corazón abierto: yb79 159

cirugía cardiaca: yb79 159

Cooley, Denton A. (Estados Unidos): yb79 159

recomendación de que se descontinúen: g69 22/4 15

recuperaciones sin sangre: g84 8/1 29; g82 22/6 20-4; g81 8/1 17-20; g81 22/2 21-5; w79 1/2 29-30; yb79 154-5; g79 22/3 11-12; g79 8/7 15; g79 22/9 10-15; w78 1/11 25; g77 8/11 14-15; yb76 231-2; w75 112; yb75 224-5; w74 486; g74 22/3 29; g74 8/7 21; g74 22/9 18-21; w73 51; g73 22/4 29-30; g73 22/8 24; g72 8/2 6-7; g72 22/8 30; g72 8/9 29; g72 8/11 29; g72 22/12 29; yb71 125, 186-7, 189, 274-5; g71 8/1 29-30; g71 8/2 31; g71 22/2 12-16; w70 316-18; yb70 156-7, 171-2, 196-7, 249; g70 22/3 24-6; g70 22/11 24; g70 8/12 9-10; yb69 83-4, 101-2, 213; g69 8/12 20-3; g68 8/1 11-12; g68 22/6 23-4; yb67 122, 162, 184-5, 223-4, 238; g67 8/2 24-6; g67 22/3 25-6; g67 22/8 17-19, 25-6; yb66 182; g66 8/2 17-19; g66 22/7 15; w65 82; yb65 104-5; g65 8/8 30; g65 8/11 8, 10; w64 376; g64 8/8 24; g64 8/11 24-5; g63 22/9 12-13; w61 473; bd 41-3; g59 8/12 16-17; g58 22/3 17-21; g58 8/5 16-20; g56 8/1 26; g56 22/12 14-16; g55 22/7 16; g52 22/11 16-17; g51 22/7 17-19

caso de corazón dilatado: g56 22/12 14-16

caso de embarazo: g56 8/1 26

caso de tumor cerebral: g59 8/12 16-18

caso de úlcera de intestino: g58 22/3 17-18

cirugía a corazón abierto: w85 15/10 21; g84 22/1 24-6; g77 22/3 16-20; g76 22/3 31

experiencia de la hermana Rodríguez: w85 15/4 14-15

experiencia de Sherry Flemming: g84 22/3 12-15

riñón sangrante: g85 8/1 21

resultados de administrarlas a adultos y niños a la fuerza: bq 34-6

riesgo para pacientes de cáncer: g85 8/3 29

sangre de animales: g52 22/5 9-10

sangre procedente de cadáveres: g68 8/6 14; li 336-7; w62 180; g62 8/11 30; bd 36
se insta a médicos a que respeten la responsabilidad de los padres: bq 32-7

se insta a médicos a que respeten los puntos de vista de los pacientes: g84 8/7 13; g83 22/6 29; yb82 245-6; g82 8/11 27, 29-30; g81 22/2 21-5; bq 21-8, 30-8; g75 8/9 28; g71 8/6 30; g68 22/7 7

tan solo medio litro es innecesario: w68 338; g67 22/8 22-3; g65 22/10 31; g64 22/12 18

tarjeta de Aviso al Personal Médico: g82 8/11 26

transfusión no es ninguna garantía: g74 22/8 20

tratado para miembros de la profesión médica: km 10/77 1, 7-8

uso en aumento: w67 123; g63 22/10 30; w62 169; w61 475; bd 3; w52 152

ventajas de rechazarlas: w78 1/11 24-5

Aspectos legales
asalto y agresión: bq 31; g64 22/12 16-17

Asociación Americana de Hospitales: g59 22/6 24-6

Australia:

centro médico reduce drásticamente su uso: g80 22/4 30

Canadá: yb79 153-60

Canadian Patient’s Book of Rights, The (El libro de derechos del paciente canadiense): g80 8/11 29

juicio de los Cyrenne (Thunder Bay, Ontario): w83 1/7 27-30

cargos de homicidio involuntario: g61 22/1 14; g60 22/9 8-11

casos de embarazo: g64 22/8 29; g64 22/12 18-19

causas judiciales: w74 486; g74 22/3 29; g74 22/8 19-22; g73 8/1 17-21; g73 8/5 29; g72 8/2 6-8; g71 8/7 13-14; g70 8/9 13; g69 22/10 30-1; g68 8/1 8-14; g68 22/6 21-4; g68 22/10 12-16; g67 22/8 7, 9-10; g67 8/9 29; g66 22/1 29; g65 22/2 4; g65 22/5 30; g65 22/11 12-15; g64 22/4 12-15; g64 8/8 22-5; g64 22/8 29; g64 22/12 16-17; g62 8/8 30

Mercy Hospital, Inc. contra Jackson: g85 8/9 12-13

Randolph contra City of New York: g85 8/9 9-11

Shorter contra Drury: g85 8/9 11-12

St. Mary’s Hospital contra Ramsey: g85 8/9 13

Consejo de Jueces de E.U.A.: g69 8/12 17-18

consideración: g67 22/8 3-29; g64 22/12 13-19

custodia de los hijos:

casos: yb75 224; g71 22/2 12-16; g68 8/1 8-14; g68 22/6 21-4; g68 22/10 12-16; g67 22/8 7; g67 8/9 29; g66 22/1 29; g63 22/9 10-15; g62 8/8 30; bd 52-6; g61 22/1 13; g60 22/9 8-11; g59 22/6 21-4; g55 22/10 4; g52 8/1 3-4; g52 22/5 11, 28; g51 8/6 3-8, 27-8

Gran Bretaña: g85 8/11 25

Declaración de Derechos de los Pacientes: g76 22/4 30-1

derechos de los pacientes: g85 8/9 9-13; g84 8/7 3-18; g81 8/1 16; g80 8/11 29; g79 22/7 30-1; bq 21-2, 24-6, 30-2, 34-7

comentario de la revista Orthopedic Nursing: g83 22/4 29

comentarios de un juez del Tribunal Supremo de Nueva York: g85 8/9 9-10

comentarios de un juez del Tribunal Supremo de Ontario: g80 8/7 30

experiencias: g84 8/7 6-11, 14

exonerar a los médicos de la responsabilidad de no administrarlas: g82 8/11 26; bq 28-31

legalmente apropiado: g85 8/9 11-12

no aplicable en caso de negligencia médica: g85 8/9 12

formularios:

exoneración para eximir al hospital de responsabilidad por daños debidos a transfusiones de sangre: bq 48; g74 22/8 20; g71 8/10 31

formulario para el hospital: g85 8/9 11-12; g74 22/8 20-2

negativa de permitir transfusiones de sangre: w85 15/4 13; bq 28-9; bd 51; g59 22/6 26

hospitales responsables de los daños y perjuicios que resulten de hepatitis contraída por transfusiones:

Tribunal Supremo de Luisiana: g81 22/12 29

inconsecuencia de administrarlas a la fuerza a los bebés: bq 35

Italia:

caso Oneda: g84 8/7 6-11; g83 22/2 21-3

órdenes judiciales: g84 8/7 13; bq 34-6; w76 300; w74 351-2; g74 22/8 21-2; w68 127-8; g66 22/7 15

África del Sur: g82 8/11 29-30

Brasil: g78 8/1 5-9

Canadá: g81 22/2 21-5

Dinamarca: w81 15/7 11

importancia de resistirlas: w80 1/12 8

Italia: g84 8/7 7-9

resultan en muertes: yb79 157; g77 22/5 3-9

rehusarla no es suicidio: bq 20-4; g65 22/11 14-15

responsabilidad si se administra en contra de los deseos del paciente: bq 30-2

se demanda a un banco de sangre debido a hepatitis: g79 8/11 29-30

se sostiene la posición de los Testigos:

periódico de Nueva Zelanda: g82 8/6 30

tarjeta “¡No admito transfusiones de sangre!”: bq 29

tarjetas de Aviso al Personal Médico: w84 1/12 25-6; g82 8/11 26; km 9/80 2

por qué son importantes: w84 1/12 25-6

validarlas: w84 15/12 30

Testigos permanecen firmes: bq 21-4; g72 22/12 29; g69 22/10 30-1; g67 22/8 7; g64 8/8 22-5; g64 22/12 17; g63 22/6 26; g63 22/9 10-15; g61 22/4 30; g59 22/6 22-3

Citas
administrarle sangre a un Testigo sin decírselo es poco ético e ilegal: g79 22/7 30-1

algunos cirujanos pierden tiempo arguyendo con los parientes del paciente respecto al asunto de la transfusión de sangre en vez de proseguir con la operación y hacer cesar la hemorragia: w84 1/2 30

a los Testigos, quienes rehúsan aceptar transfusiones de sangre, les va sorprendentemente bien aunque tengan extremadamente bajo el índice hematócrito: g84 8/1 29

baja incidencia de hepatitis es una ventaja de que disfrutan los Testigos: w80 15/5 29; w78 1/11 25

cada botella es potencialmente una botella de nitroglicerina: bq 42

cada día hay menos casos en los que la transfusión sea necesaria: g83 22/6 22

cada vez que se prescribe sangre, existe la posibilidad de que se provoque alguna enfermedad: g84 8/7 31

cirugía sin sangre está ganando popularidad entre el público en general a medida que la gente despliega mayor cautela para no contraer enfermedades debido a transfusiones: g84 22/6 29

consecuencias más serias que otras formas de terapia con drogas: g78 22/4 30

dar una transfusión de sangre contra la voluntad del paciente constituye un acto de agresión: g83 22/6 29

de cada doscientas cincuenta mujeres que reciben una transfusión, una morirá dentro de unos cuantos meses debido a hepatitis: g78 8/7 30

de cada veinte pacientes uno desarrolla una reacción: bq 42

donar sangre se puede comparar a enviar una pistola cargada a una persona: bq 41; w76 648

el paciente corre graves riesgos: g81 8/8 30-1

equipo quirúrgico se comporta de manera emocional, confusa e irracional, debido a que el impedimento del paciente es religioso en vez de ser físico: yb79 156

es preferible el que ciertos individuos mueran a que socavemos el derecho de ser custodios de su propia salud: yb79 157

forma de terapia peligrosa y hasta potencialmente mortífera: g79 22/5 29

hacen que el cirujano se sienta mejor, pero quizás no hagan que el paciente se sienta mejor: w79 1/2 28

hay peligro de causar grave daño al hígado por la transfusión de sangre en un considerable número de personas: g81 22/4 29

hipotermia le ahorra al paciente la transfusión de sangre: g79 22/7 30

la mayoría de los tipos de cirugía pueden efectuarse sin administrar sangre: w85 15/6 19

lista de enfermedades transmitidas ciertamente crecerá: bq 48

médicos cegados por el halo con el cual ellos han rodeado la transfusión de sangre: bq 39

menos de una probabilidad en cien mil de obtener sangre exactamente como la de uno: bq 40

ningún médico puede estar seguro de que la persona morirá si no recibe una transfusión, o de que vivirá si la recibe: g81 22/2 21-5

no es necesario considerar como requisito previo para una operación de corazón abierto el que haya disponible para ella sangre procedente de los bancos: g80 22/9 30

no hay por qué tratar de convencer a un Testigo de que necesita sangre para salvarle la vida: g79 22/7 30-1

no puedo recordar que hubiera paciente alguno que muriera debido a que hubiera hecho falta una transfusión (J. E. Dunphy): w79 1/2 28

posición de los Testigos proporciona un incentivo para mover las aguas de la terapia común: g83 22/6 22

problemas nuevos sobrepujando casi todos los de los primeros cuarenta años: bq 43

punto de vista de los Testigos tiene cada vez más sentido: w85 15/6 19

resistencia a la transfusión no motivada por un deseo de sacrificarse: w76 375

ruleta rusa líquida: w75 678

se debe considerar a la sangre como una medicina peligrosa: bq 47; g76 8/7 13

72% son innecesarias o de dudoso valor: bq 39

siempre hay peligro de que se transmita la hepatitis, la malaria y otras enfermedades contagiosas: g84 8/7 31

si se pesa la condenación eterna contra el permanecer vivo en la Tierra, el análisis [de la relación entre los riesgos y los beneficios] cambia de perspectiva: g84 8/7 14

trabajar sin sangre es una destreza técnica que cualquiera puede aprender: g80 22/8 30

transfusiones presentan el riesgo de que se transmita la hepatitis por lo menos mediante cuatro virus diferentes que se alojan en la sangre: g84 8/7 16

transfusión rápida debe considerarse como simplemente un medio de expandir el volumen de la sangre: bq 53

una botella de sangre es una bomba: bq 41

una transfusión de cada diez mil es completamente compatible: g76 8/7 12

una unidad es inútil en el 99% de los casos: bq 38-9

única manera de asegurarse por completo de que no se contraiga la infección de la hepatitis mediante transfusiones de sangre es absteniéndose de administrarlas: g81 22/12 29

yo nunca administraría sangre a un paciente: g81 8/1 20

Punto de vista bíblico

animales: w64 447

bombas cardiopulmonares: g82 8/11 26; w78 1/11 30-1

carta a un médico: g58 22/3 17-24

componentes de la sangre: g82 8/11 25; w78 1/11 31

consideración: w85 15/4 12-13; rs 345-50; uw 154-60; pe 216; g82 8/11 25-7; w78 1/11 21-7, 30; g78 8/4 7-9; bq 3-61; gh 178; g76 22/6 26-8; w75 159-60; yb75 222-3; g75 8/9 27-8; g74 22/8 20-1; tp73 163-4; bf 111-12; g72 8/1 27-8; g72 22/10 27; w71 250-1, 438-9; ms 433-4; w69 614-15; w68 127, 335-42; tr 167-9; g67 22/8 13-15; w66 688; li 334-41; w65 293-4; w64 52; g64 22/12 16; w63 395-6, 700; ln 38-40; w62 174-82, 590; w61 472-6; bd 3-60; g61 22/2 8; g60 22/9 10; g58 22/3 17-24; w51 670-2; g51 8/6 3-4; g50 8/11 21-3

prohibición aplica aunque la sangre sea de un ser humano vivo: w83 15/10 30-1

prohibición aplica tanto si se ingiere por la boca como si se inyecta en las venas: w78 1/11 24; bq 17-18

derecho individual de decidir: g67 22/8 3, 29; g64 22/12 16-17; w51 672

donantes de sangre: sj 25; w62 177-8

“donar sangre como sacrificio”: w77 647

efecto en otros por transigir con respecto a la posición cristiana: w85 15/4 14-15

equiparables a comer sangre: rs 347; bq 17-18; w68 336-7; w63 700; w62 174-5; w61 414-16; bd 14; g58 22/3 22-3; w51 671; g50 8/11 5, 7

esclarecimiento de creencia: yb75 223; li 35, 340

expulsión: w61 414-16

importancia de la cuestión para los Testigos: bq 18-19

comentario de George R. Plagenz: g81 8/1 16

manipulación de sangre por cristianos: w75 535-6; w68 337; w65 295-6

máquinas para diálisis: g82 8/11 26; w78 1/11 30-1

objeciones en el ministerio del campo con respecto a las transfusiones: rs 348-50

precauciones para evitar transfusiones: w85 15/4 12-13, 15; w84 1/2 30; g80 8/11 29; w74 351-2; g74 8/9 23-4; w68 127-8; g68 22/6 24; g68 22/10 16; g65 8/11 4; g64 8/11 24-6

respuesta a objeciones: w68 336-7; yb67 258-9; w62 171-2; bd 7, 38-40, 49-50

salvamento intraoperatorio: g82 8/11 26

sueros: w78 1/11 31; w75 159-60

usar la propia sangre de uno (transfusión autóloga): g82 8/11 25; w78 1/11 30; w62 175; bd 14-15; w60 223

Abreviaturas:
bq: El Gobierno que nos traerá...
w: La Atalaya.
g: Despertad.
rs: Razonamiento.
yb: Anuario.
km: Nuestro Ministerio.
si: Toda escritura.

D.- PRAXIS MEDICA. - PROTECCION DEL PROFESIONAL

PROTECCION DEL PROFESIONAL
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FUENTE: Basado en Suplemento del Diario del Mundo HospitalarioPublicación de la Asociación de Médicos Municipales de la Ciudad de Buenos AiresAño 4 . Nº 15 . Julio de 2000

PREFERIBLE A LOS TRIBUNALES
Muchos concuerdan en que el tribunal no es el lugar donde deben ventilarse cuestiones médicas de índole personal. ¿Qué pensaría usted si, una vez que hubiera escogido que se le tratara con antibióticos, alguien fuera a un tribunal para que a la fuerza le impusieran una amigdalectomía? El deseo del médico pudiera ser darle lo que él considera la mejor atención, pero su deber no es buscar justificación jurídica para pisotear los derechos fundamentales de usted. Y puesto que la Biblia pone el abstenerse de sangre en el mismo nivel moral que el evitar la fornicación, el imponer por fuerza sangre a un cristiano equivaldría a imponerle relaciones sexuales a la fuerza: ultraje o violación. (Hechos 15:28, 29.)
Sin embargo, Informed Consent for Blood Transfusion (Consentimiento informado a la transfusión de sangre) (1989) informa que algunos tribunales se angustian tanto porque un paciente está dispuesto a aceptar cierto riesgo por sus derechos religiosos “que se inventan excepciones jurídicas —ficciones jurídicas, si se quiere— para permitir que se dé una transfusión”. Puede que traten de excusar su procedimiento diciendo que hay preñez envuelta en el caso o que hay niños que necesitan su sustento. “Esas son ficciones jurídicas —dice el libro—. El adulto competente tiene derecho a rehusar tratamiento.”
Algunos que insisten en dar una transfusión de sangre no saben que los Testigos no rechazan todo tratamiento. Rechazan un solo tipo de tratamiento, del cual hasta los peritos dicen que encierra mucho peligro. Por lo general un problema médico puede atenderse de varias maneras. Uno tiene un riesgo, otro tiene otro riesgo. ¿Puede un tribunal o un médico, adoptando un papel paternalista, saber qué riesgo tomar “para el beneficio de usted”? Es usted quien debe juzgar eso. Los testigos de Jehová adoptan la firme postura de que no quieren que otra persona decida por ellos; es su responsabilidad personal ante Dios.
Si un tribunal le impusiera por fuerza un tratamiento que usted aborrece, ¿cómo afectaría esto su conciencia y el elemento vital de su deseo de vivir? El Dr. Konrad Drebinger escribió: “Ciertamente sería una forma mal aconsejada de ambición médica la que llevaría a alguien a obligar a un paciente a aceptar determinado tratamiento en contra de su conciencia, de modo que se le trate físicamente pero se le dé un golpe mortal a su psique” (Der Praktische Arzt, julio de 1978).
ATENCIÓN AMOROSA A LOS NIÑOS
Principalmente los casos de tribunal relacionados con la sangre tienen que ver con niños. A veces, cuando unos padres amorosos han pedido respetuosamente atención médica sin sangre, algunos personales médicos han procurado apoyo de tribunal para administrar sangre. Por supuesto, los cristianos concuerdan con las leyes o la acción judicial para impedir abuso o descuido de menores. Puede que usted haya leído de casos en que algún padre o alguna madre trató brutalmente a su hijo o hija o le negó toda atención médica. ¡Qué trágico! Está claro que el Estado puede, y debe, intervenir para proteger al niño a quien se descuida. Con todo, es fácil ver cuán diferente es el caso cuando un padre amoroso o una madre amorosa solicita tratamiento médico de alta calidad sin el uso de sangre.
Estos casos de tribunal por lo general giran alrededor de algún niño que está en un hospital. ¿Cómo llegó allí el jovencito, y por qué? Casi siempre sucede que los padres preocupados llevaron allí a su hijo para que recibiera atención de calidad. Tal como Jesús estuvo interesado en los niños, los padres cristianos se interesan en sus hijos. La Biblia habla de ‘la madre que cría y acaricia a sus propios hijos’. Los testigos de Jehová aman profundamente a su prole. (1 Tesalonicenses 2:7; Mateo 7:11; 19:13-15.)
Naturalmente, todos los padres toman decisiones que afectan la seguridad y vida de sus hijos: ¿Usará la familia gas para calentar el hogar, o usará otro tipo de calefacción? ¿Llevarán consigo al niño en un viaje de larga distancia? ¿Puede el niño ir a nadar? Estos asuntos envuelven riesgos, hasta de vida o muerte. Pero la sociedad reconoce la discreción de los padres, de modo que se otorga a los padres la voz dominante en casi toda decisión que afecta a sus hijos.
En 1979 el Tribunal Supremo de los Estados Unidos dijo claramente: “El concepto de la familia que tiene la ley se basa en la suposición de que los padres poseen lo que al niño le falta en lo que se refiere a la madurez, la experiencia y la capacidad para juicio que se requieren para tomar las decisiones difíciles de la vida. [...] El hecho de que la decisión de un padre o una madre [en un asunto médico] envuelva riesgos no transfiere automáticamente la autoridad para tomar esa decisión de los padres a alguna agencia o a algún funcionario estatal” (Parham V. J. R.).
Aquel mismo año el Tribunal de Apelaciones de Nueva York dio este fallo: “El factor más significativo en determinar si a un niño se le priva o no de atención médica adecuada [...] es el de si los padres han dado o no pasos aceptables de tratamiento médico para su hijo en vista de todas las circunstancias. Esta investigación no se puede hacer en términos de si el padre o la madre ha tomado una decisión ‘correcta’ o ‘incorrecta’, puesto que la condición actual de la práctica de la medicina, a pesar de sus grandes adelantos, rara vez permite conclusiones tan definitivas. Tampoco puede un tribunal adoptar el papel de sustituto de los padres” (In re Hofbauer).
Recuerde el ejemplo de los padres que tenían que escoger entre cirugía y antibióticos. Cada tratamiento tendría sus propios riesgos. Los padres amorosos tienen la responsabilidad de pesar los riesgos, los beneficios y otros factores y entonces seleccionar. Con relación a esto, el Dr. Jon Samuels (Anesthesiology News, octubre de 1989) sugirió un repaso de Guides to the Judge in Medical Orders Affecting Children (Orientación para el juez sobre órdenes médicas que afectan a niños), que adoptó esta postura:
“El conocimiento médico no está lo suficientemente adelantado como para permitir que un médico prediga con razonable certeza que su paciente ha de vivir o morir [...] Si hay selección de procedimientos —por ejemplo, si el médico recomienda un procedimiento que tiene una probabilidad de éxito de un 80% pero que no tiene la aprobación de los padres, y los padres no objetan a un procedimiento que solo tiene una probabilidad de éxito de un 40%— el médico debe tomar el derrotero que desde el punto de vista médico es más arriesgado, pero al cual los padres no presentan objeción”.
En vista de los muchos riesgos mortíferos en el uso médico de la sangre que han salido a la luz, y de que hay otras formas eficaces de manejar los casos, ¿no pudiera ser que el evitar la sangre fuera hasta menos arriesgado?
Naturalmente, los cristianos consideran muchos factores si algún hijo suyo necesita cirugía. Toda operación, sea que en ella se use sangre o no, tiene sus riesgos. ¿Qué cirujano da garantías? Puede que los padres sepan que unos médicos hábiles han operado con éxito, sin usar sangre, a menores que son Testigos. Por eso, hasta cuando un médico o algún ejecutivo de un hospital prefiriera seguir otro proceder, ¿no sería razonable que esas personas, en vez de causar una batalla jurídica llena de tensiones y consumidora de tiempo, trataran los asuntos con los padres amorosos? O puede que los padres transfieran a su hijo a otro hospital donde el personal sea experimentado en tratar tales casos y esté dispuesto a hacer eso. De hecho, el manejo sin sangre probablemente sea atención de calidad, porque puede ayudar a la familia ‘a lograr metas válidas, tanto médicas como no médicas’, como hemos señalado antes.[Nota a pie de página]
Véase el artículo médico “Transfusiones de sangre: ¿De quién es la decisión? ¿La conciencia de quién debe respetarse?”, reimpreso en el Apéndice, páginas 30, 31.
ELIMINACIÓN DE PREOCUPACIONES JURÍDICAS
Puede que usted se pregunte: ‘¿Por qué se apresuran algunos médicos y hospitales a conseguir una orden de tribunal para imponer transfusiones de sangre?’. En algunos lugares una razón común es el temor a llevar responsabilidad civil.
No hay base para tal preocupación cuando los testigos de Jehová escogen atención médica sin sangre. Un médico del Colegio de Medicina Albert Einstein (E.U.A.) escribe: “La mayoría [de los Testigos] están dispuestos a firmar el formulario de la Asociación Médica Estadounidense que libra de responsabilidad civil a los médicos y los hospitales, y muchos llevan [una tarjeta de] ‘Aviso al personal médico’. Un formulario de ‘Rechazo a los productos sanguíneos’, debidamente firmado y fechado, es un convenio contractual y vigente desde el punto de vista jurídico”.—Anesthesiology News, octubre de 1989.
Sí; con espíritu de cooperación los testigos de Jehová ofrecen seguridad jurídica de que un médico o un hospital no incurrirá en responsabilidad civil al suministrar el tratamiento sin sangre que se le solicita. Siguiendo la recomendación de peritos médicos, cada Testigo lleva una tarjeta que es un Documento Médico. Esta se renueva anualmente y está firmada por el portador y por testigos, que con frecuencia son sus parientes más cercanos.
En marzo de 1990 el Tribunal Supremo de Ontario, Canadá, sostuvo una decisión que comentaba con aprobación acerca de tal documento: “La tarjeta es una declaración escrita de una postura válida que el portador de la tarjeta puede adoptar legítimamente al imponer una restricción escrita al contrato con el médico”. En Medicinsk Etik (1985), el profesor Daniel Andersen escribió: “Si hay una declaración escrita en la que el paciente diga en términos claros que es testigo de Jehová y no quiere sangre en ninguna circunstancia, el respeto a la autonomía del paciente exige que se respete ese deseo, tal como si se hubiera expresado oralmente”.
Los Testigos también firman formularios de consentimiento que provee el hospital. Uno que se usa en un hospital de Friburgo, Alemania, tiene un espacio donde el médico puede describir la información que ha dado al paciente sobre el tratamiento. Entonces, sobre la firma del médico y del paciente, este formulario añade: “Como miembro del cuerpo religioso de los testigos de Jehová, categóricamente rechazo el uso de sangre ajena o componentes de sangre durante mi operación. Estoy al tanto de que así el procedimiento planeado y necesario encierra mayor riesgo debido a complicaciones hemorrágicas. Después de recibir minuciosa explicación, particularmente en cuanto a ese riesgo, solicito que la operación necesaria se efectúe sin el uso de sangre o componentes sanguíneos ajenos”.—Herz Kreislauf, agosto de 1987.
En realidad la atención médica sin sangre puede significar menos riesgo. Pero el punto que se hace resaltar aquí es que con gusto los pacientes Testigos libran al personal médico de toda preocupación innecesaria, para que este pueda seguir adelante con lo que se ha comprometido a hacer, es decir, ayudar a la gente a recuperarse. Esta cooperación beneficia a todos, como mostró el Dr. Angelos A. Kambouris en “Operaciones abdominales de importancia en testigos de Jehová”:“
El acuerdo preoperatorio debe considerarse vigente por el cirujano, quien debe adherirse a lo concordado prescindiendo de lo que suceda durante la operación y después de esta. [Esto] orienta favorablemente a los pacientes hacia su tratamiento quirúrgico, y aparta la atención del cirujano de las preocupaciones jurídicas y filosóficas para que se concentre en las quirúrgicas y técnicas, lo que le permitirá desempeñar del mejor modo su profesión y proveer al paciente el servicio que le sea de mayor beneficio”.—The American Surgeon, junio de 1987.
[Recuadro en la página 19]
“El uso excesivo de la tecnología médica es un factor de importancia en el aumento actual de los gastos para el cuidado de la salud. [...] La transfusión de sangre es particularmente importante debido a su costo y a su elevado potencial de riesgo. Por consiguiente, la Comisión Conjunta Estadounidense sobre Reconocimiento de Hospitales la clasificó como ‘de mucho volumen, gran riesgo y sujeta a errores’.”—“Transfusion”, julio-agosto de 1989.
[Recuadro en la página 20]
Alemania: “El derecho de libre determinación del paciente va por encima del principio de dar ayuda y conservar la vida. Como resultado: ninguna transfusión de sangre contra la voluntad del paciente”.—“Herz Kreislauf”, agosto de 1987.
España:
“La transfusión de sangre o productos derivados de ella a un paciente Testigo de Jehová, adulto, en plenas facultades mentales y contra su voluntad libremente expresada, posiblemente sea ilegal en el sentido de constituir una violación a los derechos básicos de la persona y, en nuestra opinión, es claramente antiética”.—“Revista Española de Cardiología”, septiembre-octubre de 1981.
Estados Unidos:
“A la base de lo imprescindible del consentimiento del paciente está el concepto ético de la autonomía individual, que las decisiones sobre lo que haya de sucederle a uno debe tomarlas uno mismo. La razón jurídica para exigir consentimiento es que un acto médico ejecutado sin el consentimiento del paciente constituye agresión”.—“Informed Consent for Blood Transfusion” (Consentimiento informado a la transfusión de sangre), 1989.
[Recuadro en la página 21]“
He hallado que las familias [de los testigos de Jehová] son familias muy unidas y amorosas —informa el Dr. Lawrence S. Frankel—. Los hijos son educados, se interesan en los demás y son respetuosos. [...] Hasta puede que cumplan mejor con los dictados médicos, lo que pudiera representar un esfuerzo por demostrar que aceptan la intervención médica hasta el grado que sus creencias se lo permiten”.—Departamento de Pediatría, Hospital e Instituto para Tumores M. D. Anderson, Houston, E.U.A., 1985.
[Recuadro en la página 22]“
Temo que no sea poco común —comenta el Dr. James L. Fletcher, hijo— el que la arrogancia profesional suplante el buen juicio médico. Tratamientos considerados ‘los mejores de hoy’ se modifican o descartan mañana. ¿Quién es más peligroso?: ¿‘padres religiosos’, o un médico arrogante que está convencido de que su tratamiento es absolutamente vital?”—“Pediatrics”, octubre de 1988.
Apéndice
Los testigos de Jehová: El desafío quirúrgico / éticoReimpresión efectuada con el consentimiento de la Asociación Médica Estadounidense y tomada de The Journal of the American Medical Association (JAMA) del 27 de noviembre de 1981, volumen 246, núm. 21, páginas 2471, 2472. Propiedad literaria 1981, Asociación Médica Estadounidense.
Los médicos se enfrentan a un desafío especial al tratar a los testigos de Jehová. Los miembros de esta fe tienen profundas convicciones religiosas en contra de aceptar sangre, glóbulos rojos empaquetados, glóbulos blancos o plaquetas en transfusiones homólogas o autólogas. Muchos permiten el uso de equipo cardíacopulmonar (cuando no cebado con sangre), de diálisis, u otro de tipo parecido, si la circulación extracorpórea no se interrumpe. No hay por qué el personal médico deba preocuparse por la posibilidad de incurrir en responsabilidad civil, pues los Testigos dan pasos legales adecuados para eximir a tal personal de responsabilidad civil en cuanto a su rechazamiento informado de la sangre. Aceptan fluidos de reemplazo no sanguíneos.
Mediante el uso de estas y otras técnicas meticulosas, los médicos están ejecutando cirugía mayor de toda clase en pacientes adultos y menores que son Testigos. Esto ha llevado a que para con estos pacientes se haya desarrollado una norma de tratamiento que armoniza con el principio de atender a la “persona entera”.—JAMA, 1981;246:2471, 2472.
La anestesia hipotensiva facilita la cirugía de las caderas, MEDICAL NEWS. JAMA, 1978;239:181.
4. “Hetastarch (Hespan)”... una nueva sustancia para expandir el plasma. Med Lett Drugs Ther, 1981;23:16.
5. Hamstra RD, Block MH, Schocket AL:EL dextrán intravenoso de hierro en la medicina clínica. JAMA, 1980;243:1726-1731.
6. Lapin R: Cirugía mayor en testigos de Jehová. Contemp Orthop, 1980:2:647-654.
7. Fuerst ML: El ‘escalpelo sónico’ no daña los vasos sanguíneos. Med Trib, 1981;22:1,30.
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11. Nelson CL, Martin K, Lawson N, y otros: El reemplazo total de la cadera sin transfusión. Contemp Orthop, 1980;2:655-658.
12. Herbsman H: Tratando al testigo de Jehová. Emerg Med, 1980;12:73-76.
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17. Harvey JP: Una cuestión de destreza. Contemp Orthop, 1980;2:629.
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19. Gardner B, Bivona J, Alfonso A, y otros: Cirugía mayor en testigos de Jehová. NY State J Med, 1976;76:765-766.
Transfusiones de sangre: ¿De quién es la decisión? ¿La conciencia de quién debe respetarse?
por J. Lowell Dixon, M.D.Reimpresión efectuada con el consentimiento de la New York State Journal of Medicine, 1988; 88:463-464, propiedad literaria de la Sociedad Médica del Estado de Nueva York.
LOS médicos se comprometen a aplicar su conocimiento, habilidades y experiencia a la lucha contra la enfermedad y la muerte. Pero, ¿qué sucede si un paciente rehúsa aceptar cierto tratamiento que se le haya recomendado?
Este suele ser el caso cuando el paciente es testigo de Jehová y el tratamiento consiste en sangre, glóbulos rojos empaquetados, plasma o plaquetas.
En lo que respecta a administrar sangre, el médico posiblemente opine que el respetar la decisión del paciente de que se le aplique un tratamiento sin sangre equivale a atar las manos del personal médico consagrado a su trabajo. Pero no hay que olvidar.................
[REFERENCIAS]
1. Appelbaum PS, Roth LH: Pacientes que rehúsan tratamiento en hospitales. JAMA, 1983; 250:1296-1301.
2. Macklin R: Los trabajos internos de un comité de ética: La batalla más reciente sobre los testigos de Jehová. Hastings Cent Rep, 1988; 18(1):15-20.
3. Bouvia v Superior Court, 179 Cal App 3d 1127, 225 Cal Rptr 297 (1986); In re Brown, 478 So 2d 1033 (Miss 1985).
4. In re Storar, 438 NYS 2d 266, 273, 420 NE 2d 64, 71 (NY 1981).
5. Rivers v Katz, 504 NYS 2d 74, 80 n 6, 495 NE 2d 337, 343 n 6 (NY 1986).
6. Dixon JL, Smalley MG: Los testigos de Jehová: El desafío quirúrgico/ético. JAMA, 1981; 246:2471-2472.7. Kambouris AA: Cirugía mayor abdominal en testigos de Jehová. Am Surg, 1987; 53:350-356.
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9. El Papa denuncia la represión polaca. NY Times, 11 de enero de 1982, Pág. A9.
10. Oficina del asesor legal general: Medicolegal Forma hit Legal Análisis. Chicago, Asociación Médica Estadounidense, 1973, Pág. 24.
11. Kleiman D: Filósofo del hospital afronta decisiones de la vida. NY Times, 23 de enero de 1984, Págs. B1, B3.
12. Vercillo AP, Duprey SV: Los testigos de Jehová y las transfusiones de productos sanguíneos. NY State J Med, 1988; 88:493-494.
13. Wons v Public Health Trust, 500 So 2d 679 (Fla Dist Ct App) (1987); Randolph v City of New York, 117 AD 2d 44, 501 NYS 2d 837 (1986); Taft v Taft, 383 Mass 331, 446 NE 2d 395 (1983).
14. In re Osborne, 294 A 2d 372 (DC Ct App 1972).
15. Mill JS: Sobre la libertad, en Adler MJ (ed): Great Books of the Western World. Chicago, Encyclopedia Britannica, Inc, 1952, vol. 43, pág. 273.

C.- PRAXIS MEDICA. - PROTECCION DEL PROFESIONAL

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El presente articulo es complementario del Anterior

FUENTE: Basado en Suplemento del Diario del Mundo Hospitalario
Publicación de la Asociación de Médicos Municipales de la Ciudad de Buenos Aires
Año 4 . Nº 15 . Julio de 2000


FUENTE PRINCIPAL:
www.watchtower.org y otras especificadas según el tema.
Abreviaturas: Al final.

¿Ud. Dejaría morir a un paciente porque es alérgico a la penicilina? ¿o buscaría otra alternativa?

¿Un paciente oncológico esta obligado a aceptar la terapia impuesta por el profesional o tiene otras alternativas para elegir?

¿Sabia que hay otras alternativas de tratamiento sin uso de sangre?

TRANSFUSIONES DE SANGRE A TESTIGOS DE JEHOVA

En este articulo, y a pedido de muchos profesionales, esta redacción hace disponible,

información de casos exitosos, bibliografía, fuentes de información y fundamentos científicos de técnicas e instrumental utilizados en tratamientos programados y de emergencia sin uso de sangre.

Por la extensión del tema tratado será enviado por e-mail a quienes lo soliciten.

(Bajo ningún concepto se debe interpretar como que recomendamos alguna técnica en particular,

solo hacemos llegar información que esta a disposición de quien la solicite,
su aceptación o no depende de cada profesional).

1 Instrumentos Quirúrgicos
a) Electro Cauterio
b) Cirugía Láser
c) Coagulador de Rayo Argón.
d) Radio Cirugía Con Bisturí de Rayo Gamma

2 Técnicas y Aparatos Para localizar y controlar hemorragias internas
a) Endoscopia para localizar hemorragias internas
b) Electro coagulador flexible de succión (Ppa, J. P. de la revista Ama, 1 de Nov. 1976 , pag. 2076 a 2079)
c) Embolizacion arterial (Hamma 18 nov. 1974 pag 952 – 953)
d) Hipotensión controlada (hasta que se pueda controlar la hemorragia)
e) Adhesivos tisulares (dr. S. E. Silvas, MWN, 5 de sept 1977)

3 Técnicas operatorias y anestesias
a) Anestesia hipotensota (reducir la tensión sanguínea)
b) Hipotermia (reducir la temperatura corporal)
c) Hemodilución intra operatoria
d) Dispositivos para la conservación hematina intra operatoria por eje, el cell-saver
e) Hemostasia y técnicas operatorias meticulosas
f) Mas personal en el equipo quirúrgico para reducir el tiempo operatorio

4 Aparatos de monitorización
a) Monitor de oxigeno transcutaneo
b) Oximetro

5 Expansores de la Bolemia
a) Cristaloides
Lactato de Ringar (Eishner, E.R. Surgery Annual, enero 1982 pag 85 – 89)
Salino normal
b) Coloides
Dextran
Gelatina (Howell, p.j., Anesthesia, Nereo 1987 pag 44 – 48)
Hetas Tarsh

6 Hemostatos Químicos
a) avitene
b) gelfuan
c) oxicel
d) surgisel
e) muchos otros

7 Terapéutica para niveles bajos de Hemoglobina
a) oxigeno
b) cámara de oxigeno hiperbático (Hart, G.B., revis. Hamma, 20 may. 1974, pag 1028-10029)
c) Dextran Hierro (Drudick, S.J., Archives off Surgery, junio 1985 pag 721 – 727
d) asido fólico
e) eritropoyetina: estimula la producción de sangre en la medula ósea
f) esteroides anabólicos, por eje. El Decadurabolin u hormona sintética del crecimiento
g) inyección intramuscular de vitamina b-12
h) vitamina c
i) vitamina e especialmente en neonatos

8 medidas externas
a) para hemorragias
aplicar presión directa
bolsas de hielo
posición del cuerpo (eje. Elevar el miembro afectado para detener la hemorragia por shok
aplicar manguitos de presión a las piernas
pantalones antishok
elevar ambas piernas para estabilizar la presión sanguínea

9 fármacos para pacientes con problemas hematicos
a) DDAVP, desmopresina (Kobrinsky, N.M., Lanset 26 may 1984 pag. 1145 – 1148)
b) Asido E-aminocaproico (Shwats S.I. , Contemporary Surgery, may 1977 pag 37 – 40
c) Vitamina k
d) Bioflavonoides (Pizcillan´s Deesk reference)
e) Salicilato de carbazocromo
f) Ácido tranexamico (transfusión medicine topic update may 1989
g) Danazol

10 otros factores
a) disminuir moderadamente la presión sanguínea hasta los 90-100 ml de Hg. podría contribuir a detener la hemorragia al provocar la coagulación natural en la arteria seccionada
b) la regla de un mínimo de un 1gr de hemoglobina para poder efectuar cirugía no tiene base científica valida
c) algunos pacientes quirúrgicos han sobrevivido con niveles de hemoglobina tan bajos como 1,8 (Anestesia 1987 , vol. 42 pag 44 – 48)
d) el descenso de la cantidad de la hemoglobina reduce la viscosidad de la sangre y como consecuencia disminuye la carga sobre el corazón y mejora la perfusión y oxigenación tisulares
e) el electro cauterio utiliza calor para detener el sangrado de los vasos

· El electrocauterio utiliza calor para detener el sangrado de los vasos.
· El coagulador de rayo argón ayuda a frenar las hemorragias durante la operación.
· El bisturí ultrasónico se vale de las vibraciones y la fricción para efectuar la incisión y coagular la sangre casi simultáneamente.
· Durante ciertos tipos de operación, suelen administrarse fármacos como el ácido tranexámico y la desmopresina para favorecer la coagulación sanguínea y disminuir la hemorragia.
· La anestesia hipotensota reduce la pérdida de sangre disminuyendo la presión sanguínea.
También son dignos de mención los avances relacionados con las máquinas de recuperación intra operatoria de sangre.

También son dignos de mención los avances relacionados con las máquinas de recuperación intra operatoria de sangre. Los nuevos modelos recuperan durante la operación la sangre derramada del paciente y se la reinfunden inmediatamente, sin necesidad de almacenarla. Algunas de estas máquinas modernas son capaces de separar la sangre en sus componentes y reinfundir solo los que se necesitan, todo ello mientras siguen conectadas al paciente.

Tras la conferencia de Riga, y una vez conocida la necesidad existente en Letonia, los testigos de Jehová suecos donaron a ese país dos máquinas cell-saver (sistema de autor recuperación de sangre). La llegada de la primera y los beneficios de la cirugía sin sangre generaron tanto entusiasmo en Letonia que la noticia se difundió por la televisión nacional.

Los hechos muestran que la cuestión de la incompatibilidad va mucho más allá de los relativamente pocos tipos de sangre entre los cuales los hospitales buscan compatibilidad. ¿Por qué? Pues bien, en su artículo “La transfusión de sangre: usos, abusos y peligros”, el Dr. Douglas H. Posey, hijo, escribe: “Casi 30 años atrás Sampson describió la transfusión de sangre como un procedimiento relativamente peligroso [...] [Desde entonces,] por lo menos otros 400 antígenos han sido identificados y caracterizados en los glóbulos rojos. No hay duda de que ese número seguirá aumentando, porque la membrana del glóbulo rojo es extremadamente compleja” (Journal of the National Medical Association, julio de 1989).

En una conferencia de patólogos se señaló que centenares de publicaciones médicas “han relacionado las transfusiones de sangre con respuestas inmunológicas” (“Se acumulan las pruebas contra las transfusiones”, Medical World News, 11 de diciembre de 1989).

La revista en inglés Cáncer (15 de febrero de 1987) dio los resultados de un estudio hecho en los Países Bajos: “En los pacientes de cáncer del colon el resultado de las transfusiones fue un significativo efecto adverso en la supervivencia a largo plazo. De este grupo, solo el 48% de los que habían recibido transfusiones alcanzó una supervivencia general acumulativa de 5 años, en contraste con el 74% que correspondió a los pacientes que no las habían recibido”. Médicos de la Universidad de California del Sur examinaron a 100 pacientes a quienes se operó de cáncer. “La proporción en que reapareció todo cáncer de la laringe fue de 14% para los que no habían recibido sangre y 65% para los que la habían recibido. Para el cáncer de la boca, la faringe y la nariz o los senos frontales, la tasa de reaparición fue de 31% sin transfusiones y 71% con transfusiones” (Annals of Otology, Rhinology & Laryngology, marzo de 1989).

? En su artículo “Transfusiones de sangre y cirugía por cáncer”, el Dr. John S. Spratt llegó a esta conclusión: “Puede que sea necesario que el cirujano que combate el cáncer desista de usar sangre” (The American Journal of Surgery, septiembre de 1986).

El Dr. P. I. Tartter efectuó un estudio sobre cirugía del colon y el recto. De los pacientes que recibieron transfusiones, el 25% desarrolló infecciones, en comparación con el 4% de los que no recibieron transfusiones. Informa él: “La asociación de las transfusiones de sangre con complicaciones infecciosas se dio antes, durante o después de cada operación [...] El riesgo de infecciones postoperatorias aumentó en relación progresiva con la cantidad de unidades de sangre administradas” (The British Journal of Surgery, agosto de 1988).

Después de considerar las enfermedades más conocidas, la obra de 1982 Techniques of Blood Transfusión (Técnicas de la transfusión de sangre) considera “otras enfermedades infecciosas relacionadas con las transfusiones”, tales como la sífilis, la infección por citomegalovirus y la malaria. Entonces dice: “Hay informes de que hay otras enfermedades que se transmiten por la transfusión de sangre, entre ellas infecciones por el virus herpético, mononucleosis infecciosa (el virus de Epstein-Barr), toxoplasmosis, tripanosomiasis [enfermedad del sueño africana y enfermedad de Chagas], leishmaniosis, brucelosis [fiebre de Malta], tifus, filariasis, sarampión, salmonelosis y fiebre de las garrapatas del Colorado”.

A varios funcionarios de sanidad se les preguntó si aceptarían tal sangre. “Todos respondieron que no, aunque ninguno recomendó que se descartara la sangre de los donantes.” ¿Qué debe pensar el público de la sangre conservada que peritos mismos no aceptarían? (The New York Times, 18 de julio de 1989.)

Además, un especialista en enfermedades infecciosas advirtió: “Quizás haya que examinar la sangre conservada para impedir la transmisión de varios desórdenes que antes no se veían como infecciosos, entre ellos la leucemia, el linfoma y la enfermedad de Alzheimer” (Transfusión Medicine Reviews, enero de 1989).

“De cada 100 transfusiones, aproximadamente 1 va acompañada de fiebre, escalofríos o urticaria. [...] De cada 6.000 transfusiones de glóbulos rojos, aproximadamente 1 produce una reacción hemolítica a la transfusión. Esta es una grave reacción inmunológica que puede ocurrir de repente o quizás tardar unos días después de la transfusión; puede producir un fallo [renal] agudo, choque, coagulación intravascular y hasta muerte.”—Conferencia de los Institutos Nacionales de Sanidad (NIH) estadounidenses, 1988.

Sí, muchísimas personas han enfermado terriblemente y han muerto debido a la hepatitis adquirida así, que no tiene tratamiento específico. Según U.S.News & World Report (1 de mayo de 1989), cerca del 5% de los que reciben sangre en los Estados Unidos adquieren hepatitis... 175.000 al año. Cerca de la mitad de estos se convierten en portadores crónicos, y, de cada 5, por lo menos 1 desarrolla cirrosis o cáncer del hígado

La enfermedad de Chagas ilustra cómo la sangre porta enfermedades a gente que vive en lugares distantes. El periódico “The Medical Post” (16 de enero de 1990) informa que ‘en Latinoamérica, de 10.000.000 a 12.000.000 de personas han recibido esta infección crónica’. Ha sido llamada “uno de los más importantes riesgos de las transfusiones en América del Sur”.

No se sabe con exactitud cuándo son necesarias las transfusiones en esos casos. De hecho, parece que muchos infantes toleran niveles notablemente bajos de concentración de hemoglobina sin experimentar dificultades clínicas perceptibles” (Pediatric Clinics of North América, febrero de 1986).

El reemplazo del volumen puede lograrse sin usar sangre ni plasma sanguíneo. Varios fluidos no sanguíneos sirven eficazmente para expandir el volumen de la sangre. El más sencillo es la solución salina, que es barata y compatible con nuestra sangre. También hay fluidos con propiedades especiales, como dextrán, Haemaccel y la solución lactada de Ringer. Hetastarch (HES) es un expansor del volumen que se ha empezado a usar recientemente, y “puede recomendarse sin riesgo para los pacientes [de quemaduras] que objetan a productos sanguíneos” (Journal of Burn Care & Rehabilitation, enero-febrero de 1989). Esos fluidos tienen ventajas claras. “Soluciones cristaloides [como la solución salina normal y la solución lactada de Ringer], dextrán y HES son relativamente atóxicas y baratas, fácilmente obtenibles, pueden almacenarse a temperatura normal, no requieren exámenes de compatibilidad ni encierran riesgos de enfermedad transmitida por transfusiones” (Blood Transfusion Therapy—A Physician’s Handbook [Tratamiento por transfusiones de sangre.—Un manual médico], 1989).

Médicos hábiles pueden ayudar al que ha perdido sangre y por lo tanto tiene menos glóbulos rojos. Una vez que se restaura el volumen, los médicos pueden administrar oxígeno en concentración alta. Esto hace que haya más oxígeno disponible para el cuerpo y con frecuencia ha tenido resultados notables. Médicos británicos emplearon este método en el caso de una mujer que había perdido tanta sangre que “su hemoglobina bajó a 1,8 g/dl. El tratamiento [...] [con] elevadas concentraciones de oxígeno por vía respiratoria y transfusiones de grandes volúmenes de solución gelatinosa [Haemaccel] tuvo éxito” (Anaesthesia, enero de 1987).

Y hay otras maneras de ayudar. El enfriar al paciente para reducir la necesidad de oxígeno durante la operación. La anestesia hipotensiva. El tratamiento para mejorar la coagulación. Desmopressin (DDAVP) para que no se sangre por mucho tiempo. “Escalpelos” de láser. Usted verá que esta lista crece a medida que médicos y pacientes que consideran con seriedad su situación procuran evitar las transfusiones de sangre.

El artículo “Reemplazo cuádruplo de articulaciones principales en miembro de testigos de Jehová” (Orthopaedic Rebién, agosto de 1986) consideró el caso de un paciente anémico que había experimentado un “grado avanzado de destrucción en ambas rodillas y caderas”. Se empleó, con éxito, dextrán con hierro antes y después de la cirugía. La revista British Journal of Anaesthesia (1982) informó acerca de una Testigo de 52 años de edad cuyo nivel de hemoglobina era de menos de 10. Mediante anestesia hipotensiva para minimizar la pérdida de sangre, se sometió a la paciente a un reemplazo total de cadera y de hombro.

En un informe de 13 trasplantes de riñones se llegó a esta conclusión: “Los resultados generales sugieren que se puede efectuar un trasplante renal sin riesgo y con eficacia en la mayoría de los testigos de Jehová” (Transplantation, junio de 1988). Igualmente, el rechazo de transfusiones de sangre no ha impedido el éxito ni siquiera en trasplantes de corazón.

¿Y qué hay de otros tipos de cirugía sin sangre?’, quizás se pregunte usted. Medical Hotline (abril-mayo de 1983) informó de operaciones en “testigos de Jehová en quienes se efectuó cirugía mayor de tipo ginecológico y obstétrico [en la Universidad Estatal de Wayne, E.U.A.] sin transfusiones de sangre”. Este boletín informó: “No hubo más muertes ni complicaciones que en el caso de las mujeres que fueron sometidas a operaciones similares con transfusión de sangre”. Entonces el boletín comentó: “Los resultados de este estudio pudieran justificar un reexamen del uso de la sangre en intervenciones obstétricas y ginecológicas”.

“Algunos autores han declarado que concentraciones de hemoglobina tan bajas como de 2 a 2,5 g/100ml pueden ser aceptables. [...] Una persona saludable puede tolerar una pérdida de 50% en la masa de glóbulos rojos y no presentar ningún síntoma si la pérdida de sangre ocurre gradualmente.”—“Techniques of Blood Transfusion” (Técnicas de la transfusión de sangre), 1982.

Usted tiene derecho a escoger
Un enfoque médico actual (llamado análisis riesgo / beneficio) está facilitando la cooperación entre médicos y pacientes con la mira de evitar el tratamiento con sangre. Los médicos pesan factores como los riesgos que presenta alguna droga o una intervención quirúrgica contra sus posibles beneficios. En tal análisis pueden participar también los pacientes.

Usemos un ejemplo que pudiera entender fácilmente gente de muchos lugares: el de una amigdalitis crónica. Usted probablemente iría a ver a un médico si tuviera este mal. Es posible que hasta consultara con dos, pues los peritos en la salud por lo general recomiendan obtener más de una opinión médica. Un médico quizás recomiende cirugía. Él le da una idea general de lo que eso significa: el tiempo en el hospital, cuánto va a doler, y los gastos. En cuanto a riesgos, le dice que no es común que se sangre mucho, y que es muy raro el que alguien muera por esas operaciones. Pero el médico que le da otra opinión lo insta a aceptar tratamiento con antibióticos. Explica qué droga usará, las probabilidades de éxito, y los gastos. En cuanto a riesgos, dice que muy pocos pacientes ven su vida amenazada por una reacción a la droga.

Puede que cada médico competente consultado haya pesado los riesgos y los beneficios, pero ahora le toca a usted considerar los riesgos y los posibles beneficios, así como otros factores que nadie conoce mejor que usted. (Nadie puede conocer mejor puntos como su fortaleza emocional o espiritual, la condición económica de su familia, los efectos en ella, y su propio punto de vista ético.) Entonces usted escoge. Puede que dé su consentimiento informado a uno de los tratamientos, pero que rechace el otro.

Usted haría lo mismo si fuera un hijo suyo quien tuviera la amigdalitis crónica. Los riesgos, beneficios y tratamientos se les describirían a ustedes, los padres amorosos a quienes más directamente afectaría lo que se hiciera, y quienes serán responsables de enfrentarse a los resultados. Después de considerar todo aspecto, pueden hacer una selección informada en este asunto relacionado con la salud y hasta la vida de su hijo o hija. Puede que consientan en una intervención quirúrgica, con sus riesgos. Otros padres quizás escogieran los antibióticos, con sus riesgos. Tal como los médicos difieren en su consejo, así los pacientes o padres difieren en opinión en cuanto a lo que sea mejor. Se comprende este rasgo del tomar decisiones informadas del tipo riesgo / beneficio.

¿Y qué se puede decir de usar sangre? Nadie que examina objetivamente los hechos puede negar que hay gran riesgo en las transfusiones sanguíneas. El Dr. Charles Huggins, director del servicio de transfusiones en el inmenso Hospital General de Massachusetts, señaló muy claramente esto: “Nunca ha encerrado menos riesgos la sangre. Pero inevitablemente hay que considerarla arriesgada. Es la sustancia más peligrosa que usamos en la medicina” (The Boston Globe Magazine, 4 de febrero de 1990).

Con buena razón se ha dado este aviso al personal médico: “Es necesario que reevaluemos también el aspecto de los riesgos en la relación beneficio / riesgo para las transfusiones de sangre y que busquemos otros tratamientos”. (Cursivas nuestras.) (Perioperative Red Cell Transfusion, conferencia de los Institutos Nacionales de Sanidad estadounidenses, 27-29 de junio de 1988.)

Puede que los médicos no concuerden en cuanto a los beneficios o los riesgos de usar sangre. Un médico quizás dé muchas transfusiones o esté convencido de que vale la pena el riesgo que representan.

Otro quizás opine que los riesgos no están justificados, porque él ha tenido buenos resultados al dar atención médica sin sangre. Sin embargo, a fin de cuentas usted, el paciente o padre o madre, tiene que decidir. ¿Por qué usted? Porque todo esto se relaciona con el cuerpo, la vida, la ética y la profundamente importante relación suya o de su prole con Dios.

SE RECONOCE SU DERECHO
Hoy día, en muchos lugares el paciente tiene un derecho inviolable a decidir qué tratamiento aceptar. “La ley del consentimiento informado ha tenido como base dos principios: primero, que el paciente tiene derecho a recibir suficiente información como para seleccionar como persona informada entre los tratamientos que se recomiendan; y segundo, que el paciente tiene la opción de aceptar o rechazar la recomendación del médico. [...] A menos que a los pacientes se les vea como personas que tienen derecho a decir que no, así como a decir que sí, y hasta que sí con algunas condiciones, gran parte de la razón para el consentimiento informado se evapora” (Informed Consent—Legal Theory and Clinical Practice [Consentimiento informado.—Teoría jurídica y práctica clínica], 1987).

Algunos pacientes han afrontado oposición cuando han tratado de ejercer su derecho. Esta oposición quizás haya venido de un amigo que se opone firmemente a una amigdalectomía o a los antibióticos. O puede que un médico se haya convencido de que el consejo que él da es el correcto. Puede que hasta algún ejecutivo de un hospital no haya concordado, por intereses jurídicos o financieros.

“Muchos ortopedistas optan por no operar a pacientes [que son Testigos] —dice el Dr. Carl L. Nelson en una revista sobre cirugía de los huesos y las articulaciones—. Nosotros creemos que el paciente tiene derecho a rechazar cualquier tipo de tratamiento médico. Si técnicamente es posible operar sin peligro mientras se excluye algún tratamiento particular, como el de una transfusión, entonces esa opción debe existir” (The Journal of Bone and Joint Surgery, marzo de 1986).

El paciente considerado no presiona al médico para que este use una terapia que el médico no domina bien. Sin embargo, como señaló el Dr. Nelson, muchos médicos realmente dedicados a su profesión pueden tratar al paciente con consideración a sus creencias. Un funcionario alemán dijo: “El médico no puede negarse a dar ayuda [...] por razonar que en el caso de un testigo de Jehová no tiene disponible toda la opción médica que quisiera. Todavía tiene el deber de ayudar, aunque tenga menos vías disponibles para ello” (Der Frauenarzt, mayo-junio de 1983). De manera similar, los hospitales no existen simplemente para ganar dinero, sino para servir a toda persona sin discriminación. El teólogo católico Richard J. Devine declara: “Aunque el hospital debe hacer todo otro esfuerzo por conservar la vida y la salud del paciente, debe asegurarse de que la atención médica no viole [la] conciencia [de este]. Además, debe evitar toda forma de coacción, desde la de engañar con promesas falsas al paciente hasta la de obtener una orden de tribunal para imponer a la fuerza una transfusión de sangre” (Health Progress, junio de 1989).

B.- PRAXIS MEDICA. - PROTECCION DEL PROFESIONAL

PROTECCION DEL PROFESIONAL
El presente articulo es complementario del Anterior

FUENTE: Basado en Suplemento del Diario del Mundo HospitalarioPublicación de la Asociación de Médicos Municipales de la Ciudad de Buenos AiresAño 4 . Nº 15 . Julio de 2000

DESARROLLO DE LA JURISPRUDENCIA
Avala la libertad de conciencia, de libre disposición del cuerpo y básicamente de todos los derechos personalísimos.-
La decisión que autorizó la práctica de transfusiones de sangre a quien se había negado a recibirlas debido a sus creencias religiosas es contraria a los arts. 14 y 19 de la CN si no existió ningún interés público relevante que justificara la restricción en su libertad personal. (Mag: Levene, Nazareno, Moliné O'Co-nnor. Vot: Barra, Fayt. Dis: Cavagna Martínez, Belluscio, Petracchi, Boggiano. B. 605. XXII. Bahamondez, Marcelo s/ medida cautelar. 06/04/93).-
La negativa a dejarse transfundir importa un señorío sobre el propio cuerpo y, en consecuencia, de un bien reconocido como de su pertenencia, garantizado por la declaración que contiene el art. 19 de la CN. La estructura sustancial de la norma constitucional está dada por el hombre, que despliega su vida en acciones a través de las cuales se expresa su obrar con libertad. De este modo, vida y libertad forman la infraestructura sobre la que se fundamenta la prerrogativa que consagra el art. 19 de la CN. CC0103 LP 218314 RSD-358-94 S 29-12-94, Juez Pérez Crocco (SD) Sosa, Miguel Angel s/ Certificación de firma. Mag. votantes: Pérez Crocco-Roncoroni.-
En el derecho público local -Provincia de Santa Fe- existe una norma expresa que dispone que nadie puede ser obligado a un tratamiento sanitario determinado, salvo por disposición de la ley, que en ningún caso puede exceder los límites impuestos por el respeto a la persona humana (art. 19 de la Constitución de Santa Fe) (en el sub lite, se trata de un testigo de Jehová que se encuentra internado por haber sufrido un accidente laboral y quien mediante una constancia denominada “Documento Médico” puso de manifiesto su voluntad expresa de oponerse a transfusiones de sangre, aunque los médicos las consideren vitales para su salud). Juzgado en lo Civil y Comercial de Primera Instancia Rosario, marzo 20-1995. ED, 162-624.
COMO PROCEDER
La forma de proceder queda supeditada a múltiples factores; estos son sin perjuicio de otros, edad del paciente, estado mental, estado de conciencia, si afecta o no a un tercero.
1.- Debemos tener en cuenta que Los Testigos de Jehová han provisto respuestas alternativas a las transfusiones, por lo que el tema debe ser presentado y discutido con el paciente, si tiene conciencia absoluta de la realidad, para que el mismo manifieste por escrito su decisión (la que deberá ser siempre aceptada y respetada), y si tiene algún recurso diferente al propuesto por el médico.
Se suelen presentar munidos de una hoja de instrucciones y de un consentimiento que han preparado de acuerdo a sus creencias (para ser insertada en la historia clínica), y una tarjeta identificatoria acerca de su negativa (que deben portar firmada), para casos de urgencia en que su estado de conciencia no permita expresar inequívocamente su voluntad. Ambas constituyen, además, directivas anticipadas del rechazo de transfusión que liberan al médico de ser acusado de mala praxis.
Asimismo tienen un Comité de Enlace para los hospitales, disponible para la consulta y la cooperación con el equipo tratante en la medida de sus posibilidades. Ante situaciones puntuales y de urgencia, y a pesar de todo lo comentado más arriba, teniendo el médico dudas de cómo proceder deberá solicitar la autorización judicial al juez de turno. Esto, si del análisis del profesional surge la imperiosa necesidad de transfundir para salvar la vida del paciente.
2.- Las creencias religiosas de los padres no pueden afectar la posibilidad de vivir de sus hijos menores o por nacer. Y así lo opinó la jurisprudencia: San Isidro, 19 de marzo de 1999: la paciente P. E. H., quien debe someterse a una intervención quirúrgica (cesárea iterativa) se niega a recibir en caso de ser necesario transfusión de sangre en virtud de sus convicciones religiosas, por lo que el jefe del servicio de Obstetricia del hospital Materno Infantil de San Isidro, solicita la autorización judicial a efectuar la transfusión pese a la negativa reseñada, lo que pone en riesgo la salud de la paciente y de su futuro hijo. El juez resolvió que “los profesionales actuantes deberán respetar la decisión de la paciente P. E. H. de no transfundirle sangre, salvo que dicha conducta ponga en riesgo la salud de la persona por nacer...”.
En principio, el derecho a la libertad religiosa, a la dignidad propia y que no tenga firmado educar a sus hijos conforme a sus convicciones religiosas, debe ceder frente al derecho a la vida y a la salud de los incapaces. Ellos son terceros que carecen de discernimiento para adoptar una convicción religiosa propia, y si bien los padres de menores ostentan el ejercicio de la patria potestad, este no debe ser abusivo. Al no poder decidir el menor por sí mismo, el derecho a la vida goza de primacía por ser un bien insustituible una vez que se pierde. En caso de oposición de los padres de los menores o representantes de los incapaces a que se efectúe la transfusión de sangre y que el médico lo considere imprescindible para salvar la vida, se debe recurrir a la justicia para que otorgue la correspondiente autorización.
De cualquier forma, el menor deberá ser oído, sobre todo en el caso de considerar que ha adquirido la suficiente madurez física y mental para opinar y ser oído en procesos judiciales (art. 12 de la Convención sobre los Derechos del Niño).
3.- Para el caso del paciente inconsciente, y siempre y cuando el mismo no tuviera previamente firmada la negativa escrita, cuando se estime que dicha negativa esté vigente y haya sido tomada con libertad de discernimiento. En caso contrario la ley 17.132 inc. 3º autoriza al médico a proceder según su leal saber y entender. El profesional que sienta, ante esta situación, vulnerados sus principios y convicciones se puede apartar del caso en tanto y en cuanto haya otro médico que se pueda hacer cargo del paciente.

1 GARAY, Oscar E. Código de Derecho Médico, Ad-Hoc.2 Boletín de Jurisprudencia. Año 1985, Nº 4. Pág. 313.
Esta redacción hace disponible, a quien lo solicite, información de casos exitosos, bibliografía, videos, fuentes de información y fundamentos científicos de técnicas e instrumental utilizados en Tucumán y Argentina concerniente a tratamientos programados y de emergencia sin uso de sangre.

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FUENTE: Basado en Suplemento del Diario del Mundo HospitalarioPublicación de la Asociación de Médicos Municipales de la Ciudad de Buenos AiresAño 4 . Nº 15 . Julio de 2000

TRANSFUSIONES DE SANGRE A TESTIGOS DE JEHOVA
Cuando el médico se enfrenta a un testigo de Jehová que se niega a recibir una transfusión de sangre debe tener en cuenta la voluntad expresa de ese paciente, aunque existen excepciones y resguardos legales que es necesario que conozca para no dejar de cumplir con su misión como profesional de la salud, salvar vidas, ni correr riesgos legales

TESTIGOS DE JEHOVÁ ¿TRANSFUSION O NO?
Dr. Daniel Márquez, médico y abogado
El tema de los Testigos de Jehová tiene aristas espinosas para los médicos, que sin comprender muy bien por qué, se encuentran con la sorpresiva oposición del paciente a ser transfundido aún bajo expresa indicación médica y con inminente riesgo para su vida. La primera reacción, por el simple hecho de ser educados para salvar la vida, es ignorar esa voluntad expresa del enfermo sin saber las implicancias legales que puede conllevar. El motivo primordial de este trabajo es conocer el estado actual de la situación y saber qué se debe hacer en cada circunstancia

EL RECHAZO A LA SANGRE. SU ORIGEN
El rechazo a las transfusiones sanguíneas se basa en diversos pasajes de Génesis, Levítico, Deuteronomio y Hechos de los Apóstoles.

En Génesis 9:4 podemos leer: “Tan sólo os abstendréis de comer carne que tenga aún dentro su vida, es decir, su sangre”. Levítico 7:26: “Donde quiera que habitéis, no comeréis sangre alguna ni de ave ni de bestia”. Levítico 7:27: “Quien llegue a comer sangre, cualquiera que sea, será extirpado de su pueblo” Deuteronomio 12:15: “Podrás, sin embargo, siempre que quieras, matar animales y comer su carne, en la medida en que Yavé, tu Dios te haya bendecido en todas tus ciudades, y podrán comerla el puro y el impuro, como si fuese gacela o ciervo” Deuteronomio 12: 16: “Pero la sangre no la comeréis: la derramaréis en la tierra como el agua”. Deuteronomio 12: 23: “Ten sólo buen cuidado de no comer la sangre, porque la sangre es la vida y no debes comer la vida con la carne”; Deuteronomio 12: 24: “Así que no la comas: la derramaréis en tierra como el agua”. Deuteronomio 12: 25: “No la comerás, para que seas feliz, tú y tus hijos después de ti, por haber hecho lo que es justo a los ojos de Yavé”.

Y en Hechos de los Apóstoles, en el seno de una controversia sobre los gentiles recientemente convertidos al cristianismo, se hacen las siguientes aclaraciones: Hechos 21:25 “En cuanto a los gentiles que han abrazado la fe, ya les hemos enviado a decir que, según nuestra determinación, debían abstenerse de lo sacrificado, de sangre, de carne sofocada y de fornicación”.

Pero no sólo basan su rechazo en la Biblia sino que también postulan otros motivos de justificación. Los Testigos defienden su doctrina del rechazo a la sangre siguiendo una triple vertiente: la puramente religiosa, la ético–jurídica y la “científica”. De la religiosa ya hablamos; la segunda es empleada constantemente para apoyar a la primera y utiliza básicamente apelaciones a la libertad de consciencia, al “derecho a escoger” y a la potestad de decidir de los padres respecto a los hijos, con un oportuno refuerzo de decisiones de diversos tribunales al respecto. La tercera no es menos tortuosa que las otras dos; se basa en demostrar que: 1. Las transfusiones sanguíneas son peligrosas. 2. Son innecesarias, pues existen otras alternativas “de calidad”.

Algunas técnicas utilizadas para minimizar las pérdidas sanguíneas son dejadas a la conciencia de cada Testigo que según ellos deberá justificarse frente a Dios.
Utilización del cela saver, hemofiltración, autotransfusión normovolémica (siempre que la sangre se mantenga en movimiento y en contacto con el paciente).

ANALISIS DE LA SITUACION LEGAL EN NUESTRO PAIS
En la Argentina, la ley 17.132, que rige el ejercicio profesional de la medicina, en su art. 19 dice que “los profesionales que ejerzan la medicina están sin perjuicio de lo que establezcan las demás disposiciones legales vigentes, obligados a: ... Inc. 3º: Respetar la voluntad del paciente en cuanto sea negativa a tratarse o internarse, salvo los casos de inconsciencia, alienación mental, lesionados graves por causas de accidentes, tentativas de suicidio, de delitos...”.

En ese sendero parece transitar el fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, denominado “Bahamondez” (LL, 1993-D-l25), donde se señaló que el art. 19 de la ley 17.132 de ejercicio de la Medicina, Odontología y Actividades de Colaboración dispone en forma clara y categórica que los profesionales deben respetar la voluntad del paciente en su negativa a tratarse o internarse “...ello con total independencia de las motivaciones de la decisión del paciente, en la que obviamente le es vedado ingresar al Tribunal en virtud de lo dispuesto por el art. 19 de la Constitución Nacional, en la más elemental de sus interpretaciones” (del voto de los doctores Barra y Fayt); y que “la posibilidad de que los individuos adultos puedan aceptar o rechazar libremente toda interferencia en el ámbito de su intimidad corporal es un requisito indispensable para la existencia del mencionado derecho a la autonomía individual, fundamento sobre el que reposa la democracia constitucional” (del voto de los doctores Belluscio y Petracchi).

De la doctrina y del marco del ordenamiento jurídico nacional: Constitución Nacional (CN): Preámbulo, art. 19; art. 42; Código Civil: art. 53; etc., se extrae que, el ejercicio de la libertad deriva en una regla de autonomía que importa la posibilidad de decidir sin condicionamientos externos, derivándose de ello una regla general de libertad, es la autonomía para decidir en libertad sobre sus derechos a la intimidad, a vivir su propia enfermedad, a rechazar tratamientos o internaciones, a su integridad psicofísica, al derecho a la salud y a la vida, a una buena calidad de vida, y a una muerte digna.1

1 GARAY, Oscar E. Código de Derecho Médico, Ad-Hoc.
2 Boletín de Jurisprudencia. Año 1985, Nº 4. Pág. 313.
Esta redacción hace disponible, a quien lo solicite, información de casos exitosos, bibliografía, videos, fuentes de información y fundamentos científicos de técnicas e instrumental utilizados en Tucumán y Argentina concerniente a tratamientos programados y de emergencia sin uso de sangre.